In Asesoría laboral, Derecho laboral

Despido improcedente: qué es y qué consecuencias tiene

Recibir una carta de despido suele generar incertidumbre, especialmente cuando el trabajador considera que la decisión no está justificada. En estos casos, puede encontrarse ante un despido improcedente, una figura regulada por el Estatuto de los Trabajadores que protege al empleado frente a despidos sin causa suficiente o realizados incumpliendo los requisitos legales.

Conocer qué significa un despido improcedente, cuáles son los derechos del trabajador y qué consecuencias tiene para la empresa resulta fundamental para actuar correctamente desde el primer momento.

En esta guía elaborada por Pajuelo, Fdez. Villa & Asociados explicamos qué es un despido improcedente, cómo se diferencia de otros tipos de despido, cómo calcular la indemnización correspondiente y qué pasos deben seguirse para reclamar.

¿Qué es un despido improcedente?

Un despido improcedente es aquel en el que la empresa no consigue demostrar que existía una causa legal suficiente para extinguir el contrato o incumple el procedimiento establecido por la ley.

En otras palabras, el empresario despide al trabajador, pero posteriormente un juez considera que:

  • No existía una causa válida para despedir.
  • Las pruebas aportadas no acreditan los hechos.
  • Se han incumplido los requisitos legales exigidos por el Estatuto de los Trabajadores.

➡️ El artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores regula las consecuencias jurídicas de esta declaración de improcedencia.

¿Cuándo puede declararse improcedente un despido?

La improcedencia puede afectar tanto a despidos disciplinarios como objetivos. En este sentido, las situaciones más habituales que pueden darse son las siguientes:

Despido disciplinario

Puede declararse improcedente cuando:

  • La empresa no demuestra los hechos imputados.
  • La conducta no tiene gravedad suficiente.
  • Los hechos han prescrito.
  • Se vulneran los requisitos formales de la carta de despido.

👉 Ejemplo de despido disciplinario:

Una empresa despide a un comercial alegando bajo rendimiento.

Durante el juicio únicamente aporta una tabla con ventas de un mes, sin comparativas, sin objetivos fijados previamente y sin acreditar una disminución continuada del rendimiento.

El juzgado considera insuficientes las pruebas y declara el despido improcedente.

Despido objetivo

Este tipo de despido también puede declararse improcedente cuando:

  • No existen realmente causas económicas, técnicas, organizativas o productivas.
  • La empresa no acredita dichas causas.
  • No entrega correctamente la indemnización legal.
  • Incumple el preaviso cuando es obligatorio.

Diferencia entre despido procedente, improcedente y nulo

A continuación, exponemos en la siguiente tabla las principales diferencias entre despido procedente, improcedente y nulo:

Aspecto Procedente Improcedente Nulo
Existe causa legal No se demuestra Puede existir o no
Se respetan los requisitos legales No siempre No
Consecuencia principal Extinción del contrato Readmisión o indemnización Readmisión obligatoria
Salarios de tramitación No Solo cuando procedan
Vulneración de derechos fundamentales No No necesariamente

¿Qué diferencia hay entre despido improcedente y despido nulo?

Es importante no confundir el despido improcedente con el despido nulo.

Mientras que el improcedente supone una falta de justificación suficiente, el despido nulo implica normalmente una vulneración de derechos fundamentales, lo que obliga a la readmisión del trabajador.

Ejemplos de despido nulo:

  • Discriminación por embarazo.
  • Despido por ejercer derechos sindicales.
  • Represalias tras denunciar irregularidades.
  • Vulneración del derecho a la conciliación familiar.

Consecuencias de un despido improcedente

Una vez que el despido es declarado improcedente mediante sentencia o reconocido por la empresa durante el procedimiento, el empresario dispone de dos opciones:

Readmitir al trabajador

La empresa puede reincorporar al empleado en las mismas condiciones anteriores. En este supuesto:

  • El trabajador recupera su puesto.
  • Se mantiene la antigüedad.
  • Deben abonarse los salarios de tramitación cuando legalmente procedan.

Pagar una indemnización

La opción más frecuente en la práctica consiste en extinguir definitivamente la relación laboral mediante el pago de una indemnización.

Actualmente, con carácter general, la indemnización asciende a:

  • 33 días de salario por año trabajado
  • Con un máximo de 24 mensualidades

Para contratos anteriores a la reforma laboral de 2012 pueden coexistir distintos tramos indemnizatorios conforme al régimen transitorio previsto en la normativa.

Cómo calcular la indemnización por despido improcedente

Si quieres calcular cuál sería tu indemnización en caso de despido improcedente, en esta guía de Pajuelo Villa te lo explicamos paso a paso.

Lo primero que debes saber es que el cálculo depende de tres variables:

Factor Influencia en la indemnización
Salario diario Muy alta
Antigüedad Muy alta
Fecha de inicio del contrato Determinante

Fórmula básica para calcular la indemnización por despido improcedente:

Salario diario × días de indemnización = indemnización

Ejemplo de cálculo de un despido improcedente:

Un trabajador:

  • Salario bruto anual: 36.500 €
  • Antigüedad: 6 años
  • Contrato posterior a febrero de 2012

> Salario diario: 36.500 ÷ 365 = 100 €/día

> Indemnización: 33 días de salario x 6 (años trabajados) = 198 días

> Resultado: 100€ (salario diario) × 198 (días de indemnización) = 19.800€

➡️ Ten en cuenta que el cálculo definitivo puede variar según pagas extraordinarias, conceptos salariales variables, antigüedad previa, sucesión de contratos o aplicación del régimen transitorio.

 

¿Quién decide si el despido es improcedente?

No todos los despidos pasan automáticamente a ser improcedentes, ya que la improcedencia puede producirse por dos vías:

1. Reconocimiento de la empresa

Durante el procedimiento de conciliación o en sede judicial, la empresa puede reconocer la improcedencia y ofrecer la indemnización correspondiente.

2. Sentencia judicial

Si no existe acuerdo, será el Juzgado de lo Social quien determine si el despido es:

  • Procedente
  • Improcedente
  • Nulo

 

Cómo reclamar un despido improcedente

El procedimiento habitual para reclamar un despido improcedente incluye varias etapas que necesitas conocer:

1. Recepción de la carta de despido

En la misma, debes comprobar los siguientes datos:

  • Fecha del despido
  • Motivos
  • Tipo de despido
  • Firma

Nunca debe firmarse sin indicar, si procede, «No conforme». Además, lo ideal es que esta carta sea revisada de forma inmediata por un abogado laboralista.

2. Presentación de la papeleta de conciliación

Antes de acudir al juzgado, normalmente es obligatorio presentar una papeleta de conciliación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) o el órgano equivalente de la comunidad autónoma.

Durante este trámite:

  • Empresa y trabajador intentan alcanzar un acuerdo.
  • Se negocia una posible indemnización.
  • Si no existe acuerdo, queda abierta la vía judicial.

Este paso interrumpe temporalmente el plazo de caducidad para demandar, en los términos previstos por la legislación procesal laboral.

➡️ Más información sobre conciliaciones laborales.

3. Demanda ante el Juzgado de lo Social

Si la conciliación finaliza sin acuerdo:

  • Se presenta demanda.
  • Se celebra juicio.
  • El juez dicta sentencia.

👉 Importante: El plazo para impugnar un despido es de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido. Se trata de un plazo de caducidad, por lo que no debe dejarse transcurrir.

 

Errores frecuentes tras recibir un despido

Es muy importante conocer los errores más habituales al recibir un despido, ya que muchos trabajadores pierden oportunidades de defensa por actuar con precipitación.

En este sentido, los errores más habituales son:

  • Firmar documentos sin leerlos.
  • No conservar la carta de despido.
  • No solicitar asesoramiento jurídico.
  • Dejar transcurrir el plazo de 20 días.
  • Pensar que aceptar el finiquito impide reclamar.

 

¿Puede aumentarse la indemnización por despido improcedente?

En los últimos años ha existido un intenso debate jurídico sobre la posibilidad de reconocer indemnizaciones superiores a las previstas en el artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores.

Sin embargo, el Pleno de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo ha fijado como criterio que la indemnización legal tasada no puede incrementarse judicialmente por las circunstancias particulares del caso cuando se trata de un despido improcedente ordinario, al considerar que el sistema español cumple con las exigencias del Convenio 158 de la OIT.

➡️ Más información aquí.

Dudas habituales sobre el despido improcedente

¿El finiquito es lo mismo que la indemnización?

La respuesta es clara: no es lo mismo el finiquito que la indemnización.

Finiquito Indemnización
Liquida cantidades pendientes Compensa la pérdida del empleo
Siempre puede existir Solo cuando corresponde legalmente
Incluye vacaciones y salarios pendientes Depende del tipo de despido

¿Puedo cobrar el paro por despido improcedente?

Sí.

La declaración de improcedencia no impide acceder a la prestación por desempleo si se cumplen los requisitos legales de cotización.

➡️ Aprende más sobre los requisitos y solicitud de paro

¿Qué ocurre si la empresa no me paga por despido improcedente?

Podrá reclamarse judicialmente e instarse la ejecución de la sentencia cuando proceda.

¿Es obligatorio acudir a juicio por despido improcedente?

No.

Muchos procedimientos finalizan mediante acuerdo en el acto de conciliación.

¿Cuánto se cobra por un despido improcedente?

Con carácter general, 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades, salvo particularidades del régimen transitorio.

¿Puede la empresa readmitirme por despido improcedente?

Sí. En la mayoría de los casos puede optar entre readmitir o indemnizar, salvo supuestos específicos previstos por la ley.

¿Necesito abogado para reclamar un despido improcedente?

Aunque no siempre es obligatorio, contar con asesoramiento especializado resulta altamente recomendable para valorar la legalidad del despido, calcular correctamente la indemnización y defender los derechos del trabajador, como lo hacemos en Pajuelo, Fdez. Villa y Asociados.

 

 

Como hemos visto a lo largo del artículo, el despido improcedente es una de las figuras más relevantes del Derecho Laboral español y actúa como garantía frente a ceses injustificados o insuficientemente acreditados. Identificar si concurren defectos en la causa o en el procedimiento resulta esencial para proteger los derechos del trabajador.

Ante cualquier despido, es recomendable revisar la documentación desde el primer momento y actuar dentro del plazo legal de 20 días hábiles. Un asesoramiento especializado puede marcar la diferencia entre perder la posibilidad de reclamar o conseguir la readmisión o la indemnización que corresponda.

En Pajuelo, Fdez. Villa & Asociados contamos con amplia experiencia en reclamaciones por despido, negociación de indemnizaciones y defensa ante los Juzgados de lo Social. Si tienes dudas sobre la legalidad de tu despido o necesitas valorar las opciones disponibles, nuestro equipo puede ayudarte a estudiar tu caso de forma personalizada.

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